jueves, 5 de marzo de 2015

¿Quién manda en el toreo?


Estos días resulta complicado no hablar de Sevilla, a la vez que resulta odioso escribir sobre ello, así que no voy a insistir en lo que los profesionales de la comunicación taurina cuentan y describen a la perfección. Mi reflexión, a raíz de todo este lío que se ha montado por segundo año consecutivo aunque con matices diferentes, va dirigida a desenmascarar a vencedores y vencidos en esta guerra a orillas del Guadalquivir, para finalmente poder llegar a descubrir al jefe supremo que desde la sombra mueve los hilos de esta maraña.
Me queda claro que la empresa Pagés no dice toda la verdad y no cuenta todo. Me queda claro también que Matilla, quien según dicen es uno de los malotes de la película, tampoco ha sido del todo consciente de su jugada maestra. Los cuatro mandones del toreo callan sus últimas razones. De los maestrantes ni hablamos y de la FIT tampoco porque creo que de momento están dando la razón a sus detractores.
Después de todas estas cosas que me han quedado claras a base de leer declaraciones y artículos de unos y otros, me planteo la razón por la que cuatro toreros puedan formar un lobby, con o sin argumentos, para cargarse una empresa y por ende una feria (como mal menor) y la respuesta es sencilla, pero no es precisamente que llenen las plazas o las dejen de llenar, porque actualmente, en solitario, ninguno de ellos tiene torería, valor, arte y carisma para llenarlas como lo puede tener el que todos estamos pensando (JT). Lo que ocurre sencillamente es que son ricos y les da igual dejar de ganar cien porque saben que poniéndose en manos de otros ricos, mañana ganarán trescientos y si eso no ocurre y la tauromaquia se va al garete, ellos ya tendrán los bolsillos llenos. 
Los motivos serán los que sean, insisto, pero las consecuencias pueden ser fatales y ellos, como todos, lo saben pero les da igual: "pa chulo chulo mi pirulo" y si esto revienta tú te hundirás pero yo ya estoy cubierto.
Se rumorea que Manzanares y su apoderado en la parte que le corresponde, se van a llevar una pasta gansa de Sevilla, cosa que no critico ya que si la empresa se lo paga es porque el torero lo genera tirando del abono (si no lo genera y se lo pagan, es que son tontos perdidos)  pero yo me planteo, porque evidentemente pruebas no tengo, que como los dineros son los que son y hay que repartirlos de una manera un tanto curiosa: relativamente mucho para unos pocos y lo que quede, es decir, poco, para el resto, a Urdiales no le han encontrado hueco porque saben de sobra (porque aquí se sabe todo) que descolgar el teléfono para ofrecer miserias a Villalpando, va a ser perder el tiempo, así que para qué.
Curiosamente y quitando a los figurones, la afición sevillana, que no es tan especial y delicada como dicen, sino que ama el toreo bueno como cualquier otra de España, el torero que más ha demandado junto con Pepe Moral, ha sido Urdiales... pero no hay hueco en la sensibilidad de la empresa para contratar a alguien que está en el mejor momento de su carrera, ni para ofrecerle al público un gran espectáculo, ni para darle gusto al aficionado que paga a precio de oro su abono.
Es todo una teoría y una opinión personal sin prueba alguna, pero a mí desde luego me queda muy claro que el mandón del toreo desde hace ya unos cuantos años es el poderoso caballero don dinero.

3 comentarios:

Enrique Martín dijo...

I. J. del Pino:
Solo me pregunto una cosa, ¿qué tiene que hacer este torero para que le contraten? La respuesta puede ser que tendría que entrar en ese galimatías que describes, debería perder su dignidad y dejar de ser el torero que es. En plan heróico podría decir "Pues que no acepte, que se mantenga", pero es tal la injusticia. Realmente es muy triste el comprobar que hoy en día no se puede ser torero, con todo lo que esta palabra encierra.
Un abrazo

Isa Molina dijo...

Hola Isidro!

Que Urdiales no este en la feria de abril no tiene nombre ni motivo justificado, y como bien dices descolgar el teléfono para ofrecer miserias a Villalpando, va a ser perder el tiempo.

Yo tampoco voy a perder mi tiempo en la Real Maestranza, en una feria mediocre.

Saludos.

I. J. del Pino dijo...

Es cierto Enrique, no ha cambiado nada, ni creo que cambie, pero a lo mejor lo bueno de esto es que con una docena nos haga mantener la ilusión a todos. Yo no necesito más, pero me gustaría que después de tantos años de lucha, Diego se fuese de esto con el riñón cubierto, porque se lo merece.
Isa, Yo andaré el domingo de resurrección en Sevilla y me estoy pensando muy mucho entrar al tendido. No se si aguantaré porque la afición me puede, pero mi intención es no hacerlo. Saludos madrina.