domingo, 12 de marzo de 2017

Los duendes de Illescas






Ayer un torero de sevillana dinastía se volvió a vestir de luces y la plaza se llenó para saborear  el particular gracejo de Pepe Luis. Cierto es que el compromiso le superó, pero verle un par de detalles para mí fue suficiente y no hace falta que la historia se repita: los acontecimmientos lo son, por ser únicos.




Además del citado, de Morante y de Manzanares, también se reunieron en ese cuidado albero de Illescas, el Sócrates de San Bernardo, Joselito el Gallo, su tío Rafael y Manzanares padre. Menudo cartel eh...

Nadie los vio, pero muchos los reconocimos. 









PD.- no voy a hablar del indulto, pero sí del mal gesto, para mí, de una máxima figura que no necesita de aditamentos para triunfar. De hecho a ese sexto lo toreó con esa dulzura y plasticidad que sólo él es capaz de aportar al toreo.