lunes, 24 de mayo de 2010

"Es que yo soy muy taurin@"


Estando en un funeral esta misma tarde, he reparado en la liturgia que algunos de los feligreses siguen manteniendo: Genuflexiones, santiguamientos, rezos, inclinaciones de cabeza y demás ritos sacros que preceptúa la santa madre iglesia. No todos los asistentes saben lo que han de hacer en cada momento (a mí se me ha olvidado hasta el credo si es que se reza) y en cambio pueden formar parte del rito sin ninguna cortapisa (hasta por comulgar nadie les pedirá cuentas).
Lo mismo ocurre con nuestra liturgia taurina y aquellos que hacen gala de su "taurinismo". Posiblemente, la gran mayoría ni sabe, ni entiende, ni le importa un rábano lo que en la plaza se cuece, pero…, hacerse el “entendido” vende, como vende el clavel, el puro y el cubalibre.
No me gusta que me califiquen como taurino, porque para mí los taurinos son lo que os acabo de describir, aunque bien es cierto que algún puro me fumo (vale y algún gintonic también me bebo). Me gusta más el término taurófilo, o si se prefiere una expresión menos pedante, dejémoslo en simple aficionado.
(Lo que le da uno al coco en una misa)

4 comentarios:

Luis Domínguez Barco dijo...

Con el término "algún" a cuántos nos estamos refiriendo. ¿Cuéntan también los de antes y después de la corrida aficionado taurófilo?

Pablo G. Mancha dijo...

Ya te digo, yo esas cosas las pienso cuando estoy en alguna reunión con jefes. Hago como que escucho, pero en realidad, yo estoy a lo mío.

¿Irás el lunes al Templo?

Enrique Martín dijo...

Don I.J. del Pino:
Aficionado encierra tanto y está tan lleno de significado que borra todo lo demás. Y además creo que hay otra acepción a esta palabra y es la de "generosidad", algo de lo que no andan sobrados los taurinos. Espero haber ayudado en algo y no haber liado más las cosas.

En Barrera dijo...

Yo me considero aficionada, pero no me considero entendida, porque de toros nos saben más que las vacas.

Es cierto que muchos que se consideran aficionados son público, porque van a que los vean y no a ver los toros, lo que detesto es que se hagan los entendidos.