domingo, 11 de septiembre de 2011

Las novilladas de Peralta


Me gusta la plaza de toros de Peralta, no porque sea una plaza coqueta, que lo es; ni porque haya una cantidad inusitada de bellas muchachas que pueblan la solanera en una ratio aproximada de diez o doce féminas por varón, que de nada me sirve; sino porque la presentación de los novillos siempre es excelente. El otro día estuve en la de Navalrosal y ayer me vi la de Cambronell hermanos que era, como la del año pasado, toda una tía: bien presentada, igualada, con mucha variedad de capas y con unos pitones más respetuosos que los de muchos toros que se lidian por aquí cerca. Salieron dos muy mansos, otros dos que mansearon, y otros dos ni bravos ni mansos sino todo lo contrario, pero todos interesantes y todos con orejas, aunque supongo que habrá quien diga que el primero era una vaca lechera, pero  a un manso cantado que se "acula" en chiqueros,no se le puede iniciar la faena precisamente en la puerta de toriles. No escribiré del resultado del festejo ni de la valoración artística porque a lo mejor me he vuelto muy exigente, pero no quería dejar pasar la ocasión de agradecer al Ayuntamiento, o a quien se encargue de la organización de las novilladas, el esfuerzo por ofrecer ganado interesante. Esta tarde Urcola,  a ver qué sale, aunque tendré que leerlo porque Navalcarnero tiene una cita con Urdiales y allí estaré.
(Ah, de la terna inicial de novilleros, sólo uno  hizo acto de presencia. Yo lo escribo, sin más...)

1 comentario:

En Barrera dijo...

Después de tu “affaire” con la monosabia, eso si a través del objetivo, por fin vuelves a escribir de toros, que ya se te extrañaba por la blogosfera.
Lo de Peralta es digno de mención, porque según dices se esmeran en la elección del ganado, y tal como esta el patio no es algo que suceda todas las tardes. Un saludo.