domingo, 10 de mayo de 2026

Conde de Mayalde: De sangre Noble



Entrar en el Castañar es lo más parecido a abrir un libro de cuentos de hadas en el que las princesas son toros de lidia. Un imponente Palacio, todavía habitado por el actual Duque de Pastrana, preside una vasta extensión de idílico terreno que termina más allá de donde nos alcanza la vista.  Un sinfín de conejos y perdices nos flanquean el camino que nos conduce al corazón de la ganadería actualmente  dedicada, entre otros muchos usos, a eventos cinegéticos.


Conde de Mayalde a día de hoy mantiene la sangre Contreras muy mezclada con Juan Pedro, vía El Ventorrillo, pero las capas y la morfología, siguen delatando que la Casta Vistahermosa es un gen muy dominante.

Curiosamente este año la lluvia del invierno no ha propiciado la abundancia de esa hierba nutriente  de primavera. No ha faltado agua, pero no ha venido en la época propicia. En tanta superficie, los animales viven en su otro palacio, el campo bravo. No necesitan corredero porque la extensión es tan grande y tan plana (hasta llegar a la zona de monte), que con un par de caballistas se les mueve sin problema alguno.

La primavera está dejando un ramillete tal de colores, que mezclados con los de los animales, consiguen que el visitante no quiera irse de allí.

Hay toros de saca imponentes y casualmente, esta tarde veremos alguno en el ruedo de las Ventas. 

Vamos al lío. 

¡Que embistan!

P.d.- Un saludo a los amigos de  Almazán, que hacían su primera visita a una ganadería, aunque creo que después de lo que han visto, no va a ser la última.





























jueves, 16 de abril de 2026

Fabio Jiménez TOREA (como nos gusta)

Foto Arjona Lances de Maestranza


 Ya os he escrito del torero de Alfaro más de una vez en este blog, pero hoy no quiero dejar pasar su actuación el sábado pasado en la Maestranza. Primera cita en el Baratillo como matador de toros, con muy pocas corridas después de la alternativa y primer puñetazo en la mesa del toreo diciendo: aquí estoy yo, así toreo y esto es lo que van a ver cuando los toros medio me lo permitan.

No hubo orejas, tampoco se las dejaron arrancar los dos que le tocaron de Alcurrucén, por cierto, dos músicos sin la partitura de la bravura y sin ese tranco de más que sólo atesoraron un par de ellos en la tarde, no los de Fabio. Pero lo que si sobró fueron ganas de mostrar lo que el torero lleva dentro y vaya si lo mostró.

Se supone que a un cuasi toricantano se le notan las prisas por querer llegar y eso se traduce en el ruedo a modo de precipitación. Nada de esto ocurrió; Anda despacio, como los buenos, se coloca bien y cita con toques sutiles cuando el animal así lo requiere, porque no todos los toros se pueden torear "al vuelo", eso sí, cuando procede en el contexto, la suavidad es tal, que el muletazo surge lento y profundo como pocos.

Me encanta cuando tiene que ser él el que tire del toro, cuando los ha de dar de uno en uno, porque ahí es donde veo como exalta la expresión de la máxima belleza del arte de Cúchares, porque por mucho que algunos no comulguen con esto, el toreo, sí o sí, nace de parado.

Sevilla se quedó el otro día con las ganas de toreo, del toreo de Fabio y Sevilla y un servidor, todavía nos acordamos de ese natural interminable como paradigma de una faena, que analizada en su conjunto, fue un dechado de virtudes y consecuentemente, un dechado de arte.

Ahora va a la Chenel, esa réplica tan interesante que este año le planta cara a un San Isidro bastante monótono. El  encierro  es un tanto a contraestilo, pero seguro que  su toreo no va a pasar inadvertido, no puede pasar inadvertido, como no lo ha hecho el de Mario Navas cuando se sobrepuso a todo y a todos en medio de aquel vendaval que reinaba en su primera cita del ciclo.

No es que sean toreros necesarios, es que son imprescindibles si queremos que esto siga interesando a las nuevas generaciones.

Suerte, torero.

lunes, 6 de abril de 2026

Ganadería Rehuelga: Del blanco al gris

A medida que los peregrinos del toro nos vamos acercando a la ganadería, el blanco nuclear de los pueblos cercanos como Vejer o Benalup, deja en lontananza la sensación de un paisaje nevado . En pleno parque natural de Los Alcornocales, tras recorrer lo que a finales del verano serán inmensos campos de arroz y un proyecto de olivar, llegamos a uno de esos anacronismos que todavía y gracias a la mucha ilusión y romanticismo de unos cuantos ganaderos, existen. 

Chica, así se llama un mastín enorme que al principio me da miedo, nos recibe con lo más parecido que un perro puede exhibir como sonrisa. Nos vamos a echar de comer al ganado con los vaqueros y disfrutamos del campo, de los animales, de las anécdotas que nos cuentan y de su amor por el toro bravo. Verlos en el campo, nos da esa parte de vida que día tras día nos quita la ciudad.

Rehuelga es puro Buendía y la sangre Santacolomeña se traduce en muchas capas grises que delatan el origen, pero también en negros ibarreños y ciertos toques asaltillados que se adivinan en las morfologías, tanto de las madres, como de sus vástagos.

Escasas ochenta vacas de vientre, mucha selección y mucho amor al toro siguen manteniendo una ilusión tan intacta como la de su fundador. Hay que creer y hay que seguir intentándolo, porque este encaste, nos emociona de una manera muy
especial.

Gracias por vuestra hospitalidad.






















lunes, 23 de marzo de 2026

Diego Urdiales:. Buscando la sinfonía perfecta

Foto: Carmelo Bayo

 

No existe. La combinación de algo simple, diáfano y a la vez profundo, es una quimera en cualquier campo artístico y por descontado en el musical. Muchos compositores vivieron en esa búsqueda llegando incluso a zambullirse en una amarga obsesión.

Urdiales como bien sabéis lleva en esto muchos años, pero "esto" para él no es salir a la plaza en la tardes de toros con capote, muleta y espada. Para él, el toreo empieza en esas mañanas solitarias de entrenamiento de salón en las que la mente, el cuerpo y el alma se ejercitan para conseguir que aquello que cuesta mucho esfuerzo, parezca natural y que aquello que se improvisa, sea fruto de horas y horas asimilando el a veces imperceptible movimiento de un músculo.

Ayer un servidor vio en Arnedo dos registros completamente diferentes de un mismo torero. Los dos válidos, los dos con su porqué y los dos con muchos matices claramente diferenciables del toreo de temporadas pasadas. Todo comenzó, o lo vimos nacer para el público, en aquella tarde mágica de Bilbao en 2025. Los que siempre hemos sido de Urdiales, tenemos que ir asimilando la evolución poco a poco, porque al torero, cada vez le salen más cosas del alma y eso a veces, a los profanos, nos resulta más complicado  de entender para después poder descifrar lo que anda buscando, aunque yo me atrevería  a resumirlo, siendo un poco osado, en una pequeña reflexión:

Cada vez más despacio, cada vez más suave y cada vez más armónico, pero sobre todo, cada vez más libre.

Una vez me dijo un doctor que lo que está funcionando bien, para qué lo vamos a tocar, pero una cosa es lo que te demanda el cuerpo y otra, lo que te pide el alma.

sábado, 14 de febrero de 2026

El San Bernardo del Norte

 

Imagen obtenida de la revista Pasión en Sevilla

Lo primero que se le viene a la mente a uno cuando piensa en la historia del toreo, es el sur, es Ronda, Sevilla, Triana... Resulta curioso que esa cuna inagotable de toreros que también es Salamanca o Madrid, no sea el inicial referente taurino de nuestro cerebro al rememorar la época dorada de la tauromaquia. Al menos a mí me ocurre, a lo mejor a ustedes no.

Otro de los enclaves señeros de la tradición taurina que no debemos olvidar (también en el sur), es el sevillano barrio de San Bernardo, en el que hace unos siglos su matadero se hizo famoso por ser el taller de alquimia de muchos toreros. Hubo en su tiempo una importante escuela taurina y hasta una placita donde los más valientes ofrecían su arte a los muchos aficionados que allí se daban cita. En la parroquia se San Bernardo se venera al Santísimo Cristo de la Salud y a María Santísima del Refugio, cuya hermandad, que hace su estación de penitencia el Miércoles Santo, cuenta entre sus filas con una pléyade de toreros, de hoy y de ayer, con la que podríamos montar una feria de altos vuelos. Doy pocos datos, para que les pique la curiosidad e investiguen ustedes: allí descansan los restos de un tal Cúchares y los del Sócrates de San Bernardo. 

Con motivo de la reciente publicación de los carteles del ciclo de abril Sevillano hemos visto con agrado cómo dos toreros riojanos, mis queridos Urdiales y Fabio Jiménez, están acartelados para hacer un paseíllo cada uno. Me duele mucho que la nueva empresa no haya tenido la sensibilidad taurina de poner a Diego dos tardes, o al menos una, pero dándole la importancia que el torero tiene y merece. Hace pocas fechas en este blog, reivindiqué los carteles con sentido y no me digan que en el Coso del Baratillo, una tarde con Morante, Urdiales y un joven del mismo corte, no lo hubiese tenido. Pero así está el toreo, como las lentejas, si quieres las comes y si no...

Que una Comunidad tan pequeña como La Rioja, coloque a dos toreros en Sevilla es un milagro y que en esa Comunidad existan más aspirantes a matadores de toros como Alberto Donaire, ya novillero con caballos y con buen ambiente, o Aarón Navas y hasta hace bien poco Patricia Sacristán, es impensable... o no...

Si rebusca uno en la red aquello relacionado con la historia de nuestra Comunidad, a través de un gran referente cual es D. Francisco Bermejo, encontrará una web con entradas históricas que también, como no podía ser menos, hace alusiones a la historia del toreo riojano. Nuestra tradición taurina es ingente: Perita, Domingo Rubio, Algabeñito, José Platas, Pedriles, El grupo de los Niños, Pepita Moreno... Les dejo el enlace para que puedan valorar de dónde venimos taurinamente hablando y verán como se sorprenden:

  https://www.bermemar.com/SAGASTA/toreros_his.htm

Tal vez lo llevamos en la sangre y aunque nuestros ancestros taurinos no sean tan conocidos ni tuvieran al Cristo de la Salud como referente, lo que queda claro es que en esta pequeña pero bendita tierra, además de hacerse buen vino, también se torea.

Que la suerte os acompañe, toreros.