domingo, 14 de marzo de 2010

La vaquilla II


Si no llega a ser porque la plaza no estaba hecha con maderos y porque el ganado de ayer no eran vaquillas sino unos imponentes erales, hubiese buscado por algún burladero a Luis García Berlanga, con el convencimiento de que lo iba a encontrar preparando la próxima escena y echando de menos a nuestro Rafael Azcona.
El hambre de toros me llevó ayer por “inercia”, sin ni siquiera saber el cartel, ni el ganado que se lidiaba, a la plaza de toros de Fitero, no sin antes dar una vuelta por el vacío coso de Cintruiénigo, ya que, en uno de mis habituales despistes, me equivoqué inicialmente de pueblo y tuve que sufrir, con estoicidad, eso sí, el escarnio de mis dos acompañantes.
Cuando llegamos a la plaza y vimos el cartel, nuevamente se cebaron conmigo:
Erales de Jose Daniel Guerrero para los novilleros Eladio Yanguas, alias “Morenito de Calatrava” y Milagros de Perú.
La novillera, una joven muchacha peruana, y el novillero... un joven de cincuenta y un años con aspecto de jotero baturro, natural, o al menos, afincado en Fitero.
Por lo visto, Eladio es una vocación tardía que a eso de los cuarenta años decidió compaginar el trabajo en su empresa con sus primeras incursiones en el mundo del toro.
Me reí, me reí mucho, como hacía tiempo que no me reía, por el ambiente que había en la plaza, por nuestros vecinos de tendido, por la cara que ponían mis dos compañeros y porque los novillos sacaron mucha raza provocando más de un susto de esos que una vez han dejado de ser tales, se convierten en tarascadas cómicas, en forma de “vuelos sin motor”, carreras alocadas, desarmes inoportunos y demás peripecias por parte de sus protagonistas. Pero mis carcajadas, una vez sosegadas, respetan profundamente a alguien que simplemente por afición (estoy seguro de que le cuesta dinero), tiene las narices de vestirse de luces, coger capote, espada y muleta y enfrentarse a un novillo y no sólo eso, porque husmeando por la red, he averiguado que esta “joven promesa”, es tan buena gente como para cederle su puesto en un cartel a alguien que también estaba empezando. Seguro que Eladio, ayer cuando salía a hombros en la plaza de su pueblo, era el hombre más feliz del mundo.
Todavía va sin picadores, pero, quien sabe...







2 comentarios:

Pablo G. Mancha dijo...

Aquí lo tienes en una televisada por el plú desde Valdegutur

http://www.youtube.com/watch?v=l_TqQovnQYk

Alucina

En Barrera dijo...

El hambre de toros de primeros de temporada hace estragos... jejeje.