sábado, 9 de abril de 2011

Las señas de identidad


Siempre me han gustado los capotes con las vueltas azules por aquello de que uno, que es muy nostálgico, recuerda siempre que los ve, al maestro Paula. Creo que la personalidad de un torero se describe con muchos detalles: su mirada, el gesto de su cara,  el conjunto de la expresión corporal, el modo de andar por el ruedo, su relación con la cuadrilla, con el apoderado, su reacción ante una colada del toro... . Me fijo en todo eso cuando estoy en la plaza, y en ocasiones descubro a toreros con prisas, a otros inseguros, a unos cuantos afligidos, a quienes carecen de ideas propias, a los que no disfrutan de su profesión, a aquellos que están ahí para pasar el trago, a los que les falta valor y en definitiva, a todos aquellos que usan el engaño, no para templar la embestida del astado, sino para intentar confundir al público.
Lo cierto es que si ellos no se lo creen, nosotros tampoco.

2 comentarios:

Pablo García-Mancha dijo...

Este torea bien pero, a menudo, ni él mismo sabe quién es.

Saludos

Luis Domínguez Barco dijo...

Te fijas en eso y en mucho más, sobre todo en las chavalas de los tendidos.