domingo, 19 de mayo de 2013

Quien eres, matador?

Vic Fezensac es un pequeño pueblo de unos 3.500 habitantes, está rodeado de campos de vid y granjas de ocas. Supongo que esa región gascona de la que Vic forma parte y de la que un día Alejandro Dumas hizo partir al valiente pero "rudimentario" D'artagnan hacia la corte parisina, será una de las zonas más rurales de Francia. Sus gentes son alegres y afables y a la llegada, el viajero tiene la sensación de ser bienvenido y más si el motivo del desplazamiento es la comunión de dos aficiones que  viven la tauromaquia de modos bien diferentes pero a las que les une la misma pasión por el toro bravo.
El viaje desde La Rioja es largo, si bien y dependiendo del acompañante que uno lleve, no se hace pesado y menos si sabes que a la llegada te vas a encontrar con tu gente del toro y vas a disfrutar de un buen dia en su compañía.
Llegamos a Manciet a eso de las 12,30. Allí, en Chez Pepito, también denominada La bonne auberge, se aloja, alejado del bullicio, Diego Urdiales. Nos lo encontramos  vestido con el chándal de su equipo, la Real y toreando de salón en plena calle mientras mira con desànimo las copas de los árboles y las burbujas que va dibujando la lluvia en los charcos.
Hay que hacer alguna foto después de darnos una abrazo no vaya a ser que la corrida no se celebre y qué mejor momento que cuando tiene los trastos en la mano y no le molestamos demasiado en su concentración previa al gran, porque los toros son unos tíos, compromiso de esta tarde.
-Ponte aquí, torea con el capote, siéntate allí.
Diego posa paciente cuando en pleno reportaje sale de la coqueta "maison" una anciana que interpreta que es la protagonista de nuestra sesión de fotos y comienza a posar. Divertidos, la dejamos hacer y acaba sentàndose  junto a Urdiales e intrigada le pregunta en un amable francés: Quien eres, matador?.
Diego la mira sin comprender lo que la mujer le pregunta y una vez que le traduzco, le contesta escuetamente:
- Diego Urdiales, señora.
Mientras guardo la càmara de fotos para protegerla de la lluvia pienso que me gustaría haber sido yo quien contestase a esa pregunta, tal vez porque además de considerarlo un amigo, lo admiro como torero y como persona, o tal vez porque ahora, a toro pasado, podría decirle a la anciana que Urdiales bien pudiera ser el quinto mosquetero.
Ayer debieron torear Castaño y Urdiales en les arènes de Vic, pero la climatología, un temporal de vientos y lluvias, pospuso la corrida para mañana lunes.